TOMRA Sorting Recycling estará presente en la K-Show 2019, en la que presentará su aproximación a la economía circular, incluidos equipos de clasificación como la máquina lanzada recientemente, la INNOSORT FLAKE, y un avance  sobre su innovador desarrollo en el ámbito de la inteligencia artificial.

En las últimas décadas, se han explotado los recursos de forma imprudente para satisfacer nuestra necesidad permanente de materias primas y productos vírgenes. Esto ha provocado la escasez de dichos recursos, que se ven sometidos a una presión nunca vista. En concreto, el uso que se hace del plástico se encuentra en el ojo del huracán. Actualmente, alrededor del 40 % de los envases de plástico acaba en el vertedero, el 32 % acaba en el medio ambiente y 8 millones de toneladas de plástico acaban en el mar. En total, el valor de la pérdida anual de este material oscila entre 80 y 120.000 millones de dólares. Para superar el problema que supone la disponibilidad limitada de los recursos es imprescindible replantearse la forma en que se obtienen dichos recursos, cómo se usan y cómo se reutilizan.

TOMRA, como líder de la “revolución de los recursos”, se encuentra en una situación única idónea para ayudar a dar forma a la economía circular. Propone dejar atrás los modelos lineales y asumir los modelos de reutilización de una economía verdaderamente circular. Al contrario de lo que ocurre con la economía lineal dominante actualmente, en base a la cual los productos se crean y se desechan tras su uso, la economía circular se basa en la recuperación de materiales y en su reincorporación a la cadena de suministro para transformarlos en productos nuevos. Una vez utilizados, los productos no se desechan, sino que se recuperan mediante sistemas de devolución y depósito, recogida selectiva o plantas de reciclaje que clasifican distintos materiales para su posterior proceso de reciclaje.

En base a este concepto, los recursos se mantienen en el circuito siempre que conserven la misma calidad que productos vírgenes, extrayéndose así el máximo valor posible de cada uno de ellos. De esta forma, los residuos se convierten en un recurso valorizado.

Dado que la economía circular es un asunto que genera un debate importante en el sector, ya se han debatido varios enfoques sistemáticos para estimular el cambio. Las nuevas leyes imponen una mejora de las tasas de reciclaje y las demandas de mercado y consumidores exigen más productos sostenibles. Ambos ayudan a pasar “de la teoría a la práctica”. También existen nuevas soluciones para fomentar la recogida de plástico, mejorar las infraestructuras y sistemas de devolución y depósito así como y optimizar el diseño de productos para tanto para  la fabricación de productos nuevos con materiales reciclados como para su correcto reciclaje y reutilización posterior.

Todas estas soluciones y procesos solo pueden hacerse realidad con la ayuda de todos los involucrados, con su implicación en la lucha por un medio ambiente sano y una economía sostenible y próspera.

TOMRA, uno de los interesados más importantes e impulsora de que esta transformación tenga lugar, promueve la economía circular mediante sistemas avanzados de recogida y clasificación que optimizan la recuperación de recursos y minimizan los residuos. Sus soluciones de clasificación basada en sensores (AUTOSORT, AUTOSORT FLAKE e INNOSORT FLAKE, por citar algunos) son soluciones asentadas a la vanguardia del proceso de clasificación y reprocesamiento en la cadena de valor del plástico.