Las explotaciones de cultivos especiales, frutales, viñedos, almendros... se ven considerablemente afectadas cada año por las condiciones climatológicas que acontecen. Es uno de los factores incontrolados más importante para el desarrollo de estos cultivos.
Por eso, cuando la temperatura cae por debajo de los 0º, aunque sea por poco espacio de tiempo, se producen daños irreparables en los frutos. Debido a la formación de hielo dentro de sus tejidos, fulminando la cosecha por la deshidratación que causa la salida del agua.
Existe la aplicación de diferentes métodos para evitar el enfriamiento del aire. Uno de ellos consiste en hacer recircular el aire, como es el caso de los ventiladores antiheladas.
Este sistema consiste en mezclar el aire frío cercano al suelo con el aire cálido de las capas atmosféricas más altas, evitando una helada por inversión térmica.