El verdadero estado de la robótica agrícola en la agricultura ibérica

184

La robótica agrícola avanza con paso firme en la agricultura ibérica y lo pudimos ver en el GOFAR Field Day Spain.

El verdadero estado de la robótica agrícola en la agricultura ibérica noticias maquinaria

La robótica agrícola avanza con paso firme en la agricultura ibérica y lo pudimos ver en el GOFAR Field Day Spain.

La robótica agrícola avanza con paso firme en la agricultura ibérica, aunque todavía enfrenta importantes desafíos antes de alcanzar una implantación masiva en el campo. Esta fue una de las principales conclusiones de la sesión “Contexto agrícola ibérico: automatización y robótica para cultivos especializados”, celebrada durante el GOFAR Field Day Spain y moderada por Gonzalo Martín Díaz, representante de DATAGRI.

El encuentro reunió a perfiles muy distintos del sector agrícola: productores de frutos rojos bajo túneles en Huelva, explotaciones cerealistas de gran escala en Cataluña, bodegas pioneras en viticultura de precisión y representantes de la agricultura familiar española. Lejos de enfrentar posturas entre defensores y escépticos de la automatización, el debate reflejó una visión compartida: la robótica agrícola ya forma parte del presente, aunque su integración completa todavía requiere tiempo, adaptación e infraestructuras adecuadas.

La automatización ya es una realidad en el campo

Uno de los mensajes más claros del panel fue que la agricultura ibérica ya está inmersa en un proceso de digitalización y automatización creciente. La cuestión ya no es si adoptar estas tecnologías, sino cómo hacerlo de manera eficiente y sostenible.

Manuel Romero Velázquez, director de I+D de Hortifrut, explicó que la compañía ya está probando plataformas robóticas en sus explotaciones de arándanos en Huelva, incluyendo algunos de los sistemas presentados durante el evento. Sin embargo, reconoció que las condiciones de trabajo bajo túneles agrícolas generan importantes problemas de conectividad que todavía resultan complejos de resolver.

Aun así, la empresa considera que esta fase piloto es esencial para avanzar. Según Romero, entender las limitaciones actuales de las plataformas robóticas permite impulsar el desarrollo de soluciones más eficaces para el futuro.

Desde una realidad agrícola completamente distinta, Marcos Esteve Pamias, representante de Sansomain Agrícola, aportó la visión de una explotación cerealista de miles de hectáreas en Cataluña. Aunque los pequeños robots agrícolas actuales han sido diseñados principalmente para horticultura y cultivos especializados, Esteve destacó que muchas explotaciones extensivas llevan años avanzando en agricultura de precisión.

La empresa trabaja desde hace una década con maquinaria conectada a plataformas en la nube, fertilización variable y aplicaciones de precisión. Para Sansomain Agrícola, gran parte de la infraestructura tecnológica necesaria para la automatización ya existe.

El reto: pasar de las pruebas al trabajo diario

El debate fue especialmente valioso por la honestidad con la que los participantes describieron la distancia que aún separa las demostraciones tecnológicas de la realidad cotidiana de una explotación agrícola.

Daniel Garcia Llobet, responsable de innovación y viticultura de precisión en Raimat, explicó que muchas plataformas funcionan de forma impecable durante las pruebas supervisadas por los ingenieros desarrolladores, pero presentan mayores dificultades cuando deben operar de forma autónoma en una explotación real.

Con tono humorístico, comparó la experiencia con “convertirse en padre primerizo” al quedarse solo con la tecnología una vez finaliza el acompañamiento técnico inicial.

Pese a ello, Raimat mantiene una visión optimista y pragmática. La bodega ha optado por integrar progresivamente la automatización en los procesos ya existentes, en lugar de intentar alcanzar una autonomía total de manera inmediata. Tecnologías como la fertilización variable, los sensores de precisión y la maquinaria conectada representan, según explicó, pasos intermedios fundamentales hacia explotaciones más automatizadas.

Raúl Fernández, responsable de desarrollo tecnológico agrícola en Driscoll’s, coincidió en esta visión gradual. La compañía mantiene una fuerte apuesta por la robótica agrícola y considera inevitable su implantación a gran escala en el futuro. No obstante, actualmente el principal foco está en desarrollar las infraestructuras necesarias para gestionar flotas completas de robots trabajando simultáneamente en campo.

Fernández destacó la importancia de contar con plataformas capaces de supervisar en tiempo real aspectos como el estado operativo, las baterías o las incidencias de múltiples máquinas autónomas distribuidas por una explotación.

El papel clave de las personas y la formación

Más allá de la tecnología, uno de los temas más relevantes de la sesión fue la necesidad de preparar a las personas para esta transformación del sector agrícola.

Alicia Martínez Rubio, representante de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), recordó que la realidad de la agricultura española está formada en gran medida por explotaciones familiares de tamaño reducido, donde la adopción tecnológica presenta desafíos económicos muy distintos a los de las grandes empresas.

Por ello, UPA impulsa iniciativas de divulgación y demostración tecnológica dirigidas especialmente a jóvenes agricultores. El objetivo es acercar estas herramientas al campo y mostrar de manera práctica cómo pueden integrarse en explotaciones reales.

Entre los proyectos destacados, Martínez Rubio mencionó una iniciativa europea centrada en el desarrollo de exoesqueletos asistidos mediante inteligencia artificial para facilitar trabajos físicamente exigentes, como la poda en olivares y viñedos. El propósito no es sustituir al trabajador, sino mejorar las condiciones laborales y reducir el desgaste físico.

La representante de UPA también destacó el perfil de las nuevas generaciones de agricultores, cada vez más familiarizadas con la tecnología, el análisis de datos y la gestión empresarial de las explotaciones.

Daniel Garcia Llobet añadió que el sector necesitará cada vez más técnicos especializados capaces de gestionar sistemas automatizados complejos, por lo que la formación y la captación de talento serán tan importantes como el propio desarrollo tecnológico.

Una transformación ya en marcha

Durante el cierre de la sesión, Gonzalo Martín Díaz resumió el momento actual de la robótica agrícola con una metáfora clara: el sector ya visualiza el salto definitivo hacia la automatización avanzada, pero todavía necesita consolidar primero los pasos intermedios.

Lejos de transmitir dudas sobre el futuro, el panel reflejó un sector convencido de que la automatización y la robótica serán elementos centrales de la agricultura del futuro. Las pruebas piloto son cada vez más serias, las plataformas más robustas y las integraciones más realistas.

La distancia entre las demostraciones tecnológicas y el trabajo diario en el campo sigue existiendo, pero los protagonistas del sector coinciden en que esa brecha se está reduciendo progresivamente.

La agricultura ibérica avanza así hacia una nueva etapa en la que la tecnología no sustituirá al agricultor, sino que transformará profundamente la manera de trabajar y gestionar las explotaciones agrícolas.

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial
Facebook
Set Youtube Channel ID
LinkedIn
Instagram