FENAEX reclama la inclusión del sector de excavación en las medidas del Real Decreto-ley por la crisis energética
La Federación Nacional de Excavadores (FENAEX) ha analizado el Real Decreto-ley 7/2026 aprobado por el Gobierno de España
La Federación Nacional de Excavadores (FENAEX) ha analizado el Real Decreto-ley 7/2026 aprobado por el Gobierno de España como respuesta a la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio y ha manifestado su preocupación por la situación en la que queda el sector de la excavación y el movimiento de tierras, que nuevamente no ha sido incluido entre los beneficiarios de las medidas de apoyo previstas.
El Real Decreto-ley reconoce expresamente el impacto que el incremento del precio de la energía y de los carburantes tiene sobre la actividad productiva y establece mecanismos de ayuda para determinados sectores considerados intensivos en consumo energético. Sin embargo, FENAEX denuncia que el sector de la excavación, pese a su elevada dependencia del gasóleo y su carácter esencial en la ejecución de infraestructuras, vivienda, obra civil y proyectos industriales, vuelve a quedar fuera del ámbito de aplicación de dichas medidas, reproduciendo una situación ya vivida en crisis anteriores.
Desde la Federación se subraya que el movimiento de tierras constituye el primer eslabón en la cadena de ejecución de cualquier obra. Sin esta actividad no es posible desarrollar infraestructuras viarias, ferroviarias, hidráulicas o urbanísticas, ni avanzar en la construcción de vivienda o en el despliegue de proyectos estratégicos vinculados a la transición energética. Asimismo, el sector participa de forma directa en procesos de demolición, preparación de terrenos y gestión inicial de residuos de construcción, desempeñando un papel clave dentro de la economía circular.
FENAEX recuerda que el sector está compuesto mayoritariamente por autónomos, microempresas y pymes de carácter familiar, que trabajan principalmente como subcontratistas dentro de la cadena de obra pública y privada. Esta estructura empresarial limita de forma muy significativa su capacidad para repercutir los incrementos extraordinarios del precio del combustible en los contratos ya firmados, lo que genera una situación de fuerte vulnerabilidad económica.
El impacto del gasóleo es determinante en la estructura de costes del sector, llegando a representar entre el 30% y el 40% del total de los gastos operativos. En un contexto de márgenes muy reducidos, habitualmente situados entre el 5% y el 8%, cualquier incremento relevante del precio del combustible supone la eliminación práctica de la rentabilidad, comprometiendo directamente la continuidad de numerosas empresas.
A esta situación se suma la ausencia de mecanismos específicos de compensación, a diferencia de otros sectores como el transporte o la agricultura, que cuentan con regímenes de apoyo o devoluciones fiscales vinculadas al gasóleo profesional. Esta diferencia genera, según FENAEX, un agravio comparativo estructural que ya se evidenció durante la crisis energética de 2022 y que ahora vuelve a reproducirse.
Ante este escenario, la Federación Nacional de Excavadores solicita de forma urgente la revisión del Real Decreto-ley con el fin de incluir expresamente al sector entre los beneficiarios de las ayudas al combustible. Asimismo, plantea la necesidad de establecer mecanismos de devolución o compensación fiscal del gasóleo utilizado en maquinaria de construcción, así como la implantación de sistemas de revisión de precios en los contratos de obra pública que permitan ajustar los costes cuando se produzcan variaciones significativas del precio de los carburantes.
FENAEX propone igualmente la creación de una mesa de diálogo estable con la Administración y las organizaciones representativas del sector, con el objetivo de analizar de forma estructural el impacto de la crisis energética en la actividad y diseñar medidas de apoyo a medio y largo plazo que garanticen la viabilidad del tejido empresarial.
La Federación insiste en que el sector de la excavación no es una actividad accesoria, sino un componente esencial del sistema productivo nacional, ya que interviene en prácticamente todas las obras públicas, infraestructuras, proyectos industriales y desarrollos urbanos. Su exclusión de los mecanismos de apoyo energético no solo afecta a miles de empresas, sino que puede generar tensiones en la ejecución de políticas públicas estratégicas para el país.
FENAEX reafirma su compromiso de seguir trasladando estas demandas a las instituciones competentes y de mantener su labor de representación del sector ante la situación crítica que atraviesan numerosas empresas, especialmente en el actual contexto de volatilidad de los costes energéticos.

