Trivium impulsa la agricultura de precisión con SmartApply™ de John Deere
Trivium impulsa la agricultura de precisión con SmartApply™ de John Deere y abre la puerta a nuevas demostraciones en campo.
Trivium impulsa la agricultura de precisión con SmartApply™ de John Deere y abre la puerta a nuevas demostraciones en campo.
Trivium reafirma su apuesta por una agricultura más inteligente, precisa y rentable, en la que la innovación tecnológica se convierte en una herramienta clave para optimizar el manejo de los cultivos. La compañía defiende un enfoque basado en la adaptación de los tratamientos a la variabilidad real del campo, frente a las aplicaciones uniformes tradicionales que no siempre responden a las necesidades específicas de cada zona de cultivo.
En este contexto, destaca SmartApply™, el sistema de pulverización inteligente desarrollado por John Deere, que permite ajustar la aplicación fitosanitaria en tiempo real en función de la vegetación existente. Esta tecnología representa un avance significativo en la evolución de la pulverización agrícola, orientada a una gestión más eficiente y basada en datos objetivos del cultivo.
Pulverización inteligente adaptada a la estructura real del cultivo
SmartApply™ integra distintas tecnologías avanzadas para lograr una dosificación precisa y dinámica. Entre sus principales componentes se encuentran sensores LiDAR capaces de detectar la estructura y el volumen de la vegetación, sistemas electrónicos de control que procesan la información en tiempo real y boquillas con tecnología PWM que regulan el caudal sin alterar la presión del sistema.
Gracias a esta combinación, el sistema aplica el producto únicamente donde detecta vegetación, ajustando la dosis en función de la densidad de cada zona del cultivo. De este modo, se consigue una pulverización más eficiente, homogénea y adaptada a las condiciones reales de cada planta.
Eficiencia, ahorro y precisión en condiciones reales
Las pruebas realizadas en cultivos de naranjo y viñedo han evidenciado el potencial de esta tecnología en escenarios con elevada variabilidad vegetativa. En estos ensayos, SmartApply™ ha logrado reducciones de hasta un 67% en el volumen aplicado en cítricos y en torno a un 50% en viñedo, en comparación con sistemas de pulverización convencionales.
Estos resultados reflejan no solo un importante ahorro de productos fitosanitarios y agua, sino también una mayor consistencia en las aplicaciones. El sistema se adapta a diferentes estructuras de cultivo, ajustando la dosis según el volumen de copa de cada planta y optimizando el tratamiento en toda la parcela.
Asimismo, el modelo de dosificación basado en volumen de vegetación introduce un cambio conceptual relevante, al sustituir el enfoque tradicional de litros por hectárea por un criterio más preciso basado en mililitros por metro cúbico de copa.
Un nuevo enfoque en la gestión de tratamientos foliares
Este planteamiento supone un avance dentro de la agricultura de precisión, al permitir evitar sobredosificaciones en zonas de menor vigor, optimizar el uso de fitosanitarios y mejorar la rentabilidad de los tratamientos sin comprometer su eficacia.
Aunque el sistema requiere una correcta configuración y validación en campo para alcanzar su máximo rendimiento, los resultados obtenidos muestran su capacidad para mantener niveles adecuados de cobertura foliar incluso con una reducción del volumen aplicado.
Demostraciones en campo con clientes
Como parte de su estrategia de transferencia tecnológica, Trivium prevé la organización de demostraciones de SmartApply™ junto a clientes, con el objetivo de mostrar el sistema en funcionamiento en condiciones reales de trabajo.
Estas jornadas permitirán a los agricultores evaluar directamente el comportamiento de la tecnología en sus propios cultivos y analizar su posible integración en sus estrategias de tratamiento.
Tecnología orientada a resultados
Trivium continúa apostando por soluciones tecnológicas que no se limitan a la generación de datos, sino que se traducen en mejoras tangibles en campo. SmartApply™ se posiciona como un claro ejemplo de la evolución hacia una agricultura más eficiente, sostenible y rentable, en la que cada aplicación se adapta con precisión a las necesidades reales del cultivo.
