AG Group ha participado en proyectos como “Nutrir la estima”, liderado por la Fundación Crisálida.

Para AG GROUP, adquirir un compromiso de responsabilidad social con la comunidad es fundamental para el desarrollo humano y social.

Gente como la Fundación Crisálida, con Jacinto Marqués al frente, nos demuestran que la igualdad y la integración son posibles. Desde su horno de pan en Camporréls (Huesca), nueve jóvenes, con discapacidad intelectual, han encontrado un oficio que les permite desarrollarse y seguir creciendo, conviviendo como una gran familia.

Celebrando el valor de las relaciones horizontales

Hace unas semanas cuando conversábamos con Jacinto y nos explicó las bases de la obra, “Nutrir la estima”, nos habló de como las relaciones horizontales son fundamentales en este proyecto, como deberían ser en muchos aspectos de la vida. Basado en la colaboración y la equidad, no existen unos roles más importantes que otros y todo el esfuerzo individual, de sus participantes, va dirigido a la consecución de un objetivo común.

“Nutrir la estima” es una obra de arte de gran simbolismo que parte del respeto por el ámbito rural y que tiene como escenario el campo. Un homenaje a todas las personas que día a día lo trabajan, y a la revalorización de su esfuerzo.

Sobre el terreno se han presentado dos manos, una infantil y una adulta que se unirán para amasar lo que luego será el pan. Las manos como herramientas de vida y creación, todo ello en una metáfora que representa el equilibrio entre dar y recibir.

Junto a la Fundación Crisálida, Jorge Rodríguez Gerada, reconocido artista urbano, y números vecinos de la zona de Estopiñan del Castillo (Huescca), son los creadores de este trabajo, que tiene carácter cambiante y perecedero en el tiempo. A lo largo de seis meses y de diversas actuaciones los colores del trigo y de la turba irán cambiando y toda está transformación será recogida y documentada por la artista Ana Álvarez-Errecalde.

Nutrir la estima, “Busca revertir la falta de amor, falta de reconocimiento, la desvalorización que suele ser común a la experiencia de la exclusión social, discapacidad intelectual, y situaciones, de abandono. Nutrir la estima repercute en lo personal, pero se refleja también a nivel comunitario: nutrimos la estima cuando creamos lazos que nos unen a los demás, cuando nos sentimos parte de una familia, cuando nos sabemos útiles, y sabemos que nuestro aporte impacta en el bienestar de la comunidad”.  (Jacinto Marqués).