Los equipos Atlas Copco llegan a todos los rincones del mundo: a las ubicaciones más remotas y con temperaturas extremas, ya sean las más bajas o las más altas.

En este caso, las condiciones de trabajo eran bastante frías, por decirlo de alguna manera.  El cliente en concreto,  se dedica a proporcionar servicios de construcción en el sector del petróleo y gas. Una sección de una tubería necesitaba ser reparada y sustituida parcialmente en una explotación en el norte de Rusia. Atlas Copco Rental suministró equipos con capacidad de funcionamiento a temperaturas bajo cero y capaces de cumplir todas las expectativas. Los parámetros de trabajo variaban desde los 10 bares con un posible aumento de hasta 80 bares, por lo que encontraron la solución única adaptada a cada una de las fases de la operación.

  • Compresor de aire 100 % exento de aceite PTS 916
  • Secador CD41
  • Generador de nitrógeno
  • 4 compresores XRVS de alta presión con motor diésel con diferentes especificaciones

Antes de que se volver a utilizar la tubería, es obligatorio completar una comprobación de integridad. En este caso, fue posible realizar una prueba hidráulica. El agua se utiliza para someter la sección de la tubería a una presión extrema, mucho más alta que la presión de funcionamiento, y para garantizar que cumple con todas las normas y regulaciones aplicables. Para realizar la prueba se requiere un suministro constante de agua. El suministro de agua cercano era demasiado limitado y habría tenido un impacto medioambiental demasiado grande de haberlo utilizado, por lo que se construyó un sistema de tuberías secundario de unos 2 kilómetros para poder llegar a un pequeño río. Las operaciones tuvieron lugar en invierno, lo que supuso un desafío adicional. Una vez completada satisfactoriamente la prueba hidráulica, era necesario que la tubería se secase, además de purgar el aire restante y eliminar todos los desechos. Aquí es donde entran en acción nuestros compresores y boosters de alta presión. Normalmente, después de eliminar el agua de una tubería, siempre queda algo de agua, por lo que se introduce aire seco a presión en las tuberías para absorber el agua restante. A continuación, el nitrógeno purga todo el aire restante en las tuberías. Estos procedimientos son esenciales porque no solo desplazan el oxígeno, sino que también retrasan la oxidación y evitan las explosiones al no permitir que el aire y el gas natural se mezclen en concentraciones peligrosas. Los generadores de nitrógeno con diferentes caudales y purezas se adaptan a los compresores para alcanzar la presión y el caudal de nitrógeno necesarios. Poco después de superar todas las pruebas, la tubería estaba funcionando de nuevo.