Los cambios climáticos son solo uno de los muchos desafíos a los que se enfrenta la agricultura. John Deere invierte una gran cantidad de recursos para encontrar soluciones y enfrentarse a estos desafíos.

El dron desarrollado conjuntamente por John Deere y Volocopter tiene un diámetro de 9,2 m y se impulsa mediante 18 rotores.

Tiene un accionamiento totalmente eléctrico con baterías de iones de litio reemplazables. Una carga de batería permite un vuelo de hasta 30 minutos, el VoloDrone puede funcionar de forma remota o automática en una ruta preprogramada.

El bastidor del dron está equipado con un sistema de fijación flexible y estranderizado de la carga útil. Esto significa que los diferentes dispositivos se pueden montar en el bastidor, dependiendo de la aplicación. Para la protección del cultivo, el gran dron está equipado con dos depósitos de líquido, una bomba y una barra de pulverización. Gracias a su altura de vuelo baja, se puede lograr una cobertura de área muy extensa de hasta 6 ha/h.

Este dron se equipa con un escáner de malezas y un pulverizador de cultivo que permite escanear las malas hierbas desde el aire y así controlarla de forma específica. El depósito de 10,6 litros se llena automáticamente en la estación en el límite de campo dónde la batería se carga automáticamente. El tiempo de vuelo con una batería de carga completa es de 30 minutos. La principal ventaja de este dron es la aplicación precisa de pesticidas que reducen significativamente la cantidad usada. La pulverización desde el aire es posible también independientemente de las condiciones del terreno.