Un mantenimiento y lubricación regulares son esenciales para garantizar un bajo desgaste y prolongar la vida útil de una cadena de transmisión.

Más de dos tercios de los fallos de una cadena se pueden evitar con una relubricación adecuada, lo que fue razón suficiente para que iwis, el fabricante de cadenas con sede en Múnich, ampliara su gama de productos para cadenas con un nuevo producto orientado al mantenimiento. Gracias al uso de un aplicador especial, el nuevo sistema de lubricación CLA de iwis (CLA = Chain Lubrication Application, aplicación de lubricación de cadenas) suministra lubricante constantemente a la cadena de distribución y otros componentes; de esta manera, garantiza una larga vida útil de la cadena de forma económica, limpia y con una precisión absoluta.
Valioso ahorro de lubricante gracias al aplicador iwis particularmente resistente

Al desarrollar el nuevo sistema de lubricación para cadenas de transmisión, iwis Engineering, el departamento interno de I+D, se centró en el mantenimiento. El objetivo era prolongar la vida útil de la cadena garantizando una correcta lubricación. El resultado es un sistema de lubricación por cantidades mínimas altamente eficiente. El aplicador especial, hecho a partir de un material de alto rendimiento, actúa como un depósito a través del cual se suministran constantemente pequeñas cantidades de lubricante a la cadena de transmisión empleada en los lugares precisos donde es realmente necesario. Esto garantiza que la cadena de rodillos en funcionamiento reciba el suficiente lubricante y, a la vez, evita que se dispensen volúmenes innecesariamente grandes de aceite en la cadena y su entorno. Una solución respetuosa con el medio ambiente, o «verde», que también reduce los costes y el riesgo de contaminación de los equipos de la planta.

Las bombas CLA se pueden operar por separado con control de tiempo o simplemente se pueden integrar en el PLC de la máquina. Su tamaño compacto simplifica la tarea de retroadaptación del dispositivo en la planta y la maquinaria existentes. Gracias a una presión de la bomba de hasta 70 bar, los distribuidores pueden suministrar hasta 16 puntos de lubricación con suficiente aceite sin contaminar el medio ambiente ni desperdiciar lubricante útil. Los aplicadores especiales, que están hechos de espuma de poliuretano, son extremadamente sólidos y están disponibles en muchas variantes, incluyendo diseños personalizados.