SugarBeet Expo 2026 pondrá el foco en la innovación tecnológica
La robótica agrícola gana terreno en el cultivo de remolacha azucarera ante el reto del control de malas hierbas.
La robótica agrícola gana terreno en el cultivo de remolacha azucarera ante el reto del control de malas hierbas.
El cultivo de remolacha azucarera atraviesa una etapa de transformación marcada por nuevos desafíos agronómicos, económicos y regulatorios. La reducción de productos fitosanitarios autorizados, el incremento de los costes laborales y la creciente dificultad para encontrar mano de obra especializada están obligando al sector a acelerar la adopción de soluciones tecnológicas avanzadas.
En este escenario, los robots agrícolas destinados al control mecánico de malas hierbas se posicionan como una de las herramientas más prometedoras para garantizar la rentabilidad y sostenibilidad del cultivo, especialmente en explotaciones de producción ecológica.
SugarBeet Expo 2026 pondrá el foco en la innovación tecnológica
La importancia de estas soluciones será uno de los temas centrales de la primera edición de SugarBeet Expo 2026, una nueva feria técnica al aire libre impulsada por la Sociedad Alemana de Agricultura (DLG), que se celebrará los días 9 y 10 de septiembre de 2026 en la finca Rittergut Gestorf, cerca de Hannover (Alemania).
El evento se desarrollará de forma paralela a PotatoEurope y estará dedicado exclusivamente a la producción de remolacha azucarera. El objetivo es acercar a agricultores y profesionales las tecnologías que marcarán el futuro del sector, mediante demostraciones prácticas, talleres técnicos y presentaciones en campo.
Entre las cuestiones prioritarias destacan el control de malas hierbas, la lucha contra enfermedades como cercospora y el complejo SBR/Stolbur, así como la digitalización y automatización de procesos agrícolas.
Los robots escardadores, alternativa a la escarda manual
Uno de los principales problemas en el cultivo de remolacha es la eliminación de malas hierbas sin aumentar los costes de producción. En los últimos años, la combinación de restricciones fitosanitarias y escasez de trabajadores ha impulsado el desarrollo de robots capaces de realizar labores de escarda de forma autónoma y precisa.
Los sistemas de escarda robotizada permiten sustituir parte del trabajo manual mediante herramientas mecánicas inteligentes guiadas por GPS, cámaras y sistemas de inteligencia artificial.
El centro experimental Kirschgartshausen, gestionado por Südzucker Landwirtschaft cerca de Mannheim, ha llevado a cabo durante los últimos años diversos ensayos con tecnologías autónomas aplicadas a la remolacha azucarera.
Entre los equipos analizados destacan el robot FD20 de Farmdroid, basado en navegación GPS para realizar siembra y escarda automática, y el sistema Farming GT de Farming Revolution, que utiliza cámaras e inteligencia artificial para diferenciar cultivos y malas hierbas en más de cien tipos de cultivos distintos.
Resultados positivos en el control de malas hierbas
Los ensayos realizados durante tres campañas agrícolas muestran resultados especialmente prometedores. Según las pruebas efectuadas en diferentes niveles de infestación, ambos robots lograron reducir las malas hierbas en más de un 90 %, manteniendo además niveles muy bajos de daños sobre el cultivo.
Esta elevada eficacia permite reducir de forma considerable las horas dedicadas a escarda manual, uno de los mayores costes en la producción ecológica de remolacha.
Además del ahorro laboral, los expertos destacan otras ventajas como una mayor precisión en las labores, reducción del uso de herbicidas y mejora de la sostenibilidad ambiental de las explotaciones agrícolas.
Digitalización y automatización transforman la agricultura
La creciente incorporación de inteligencia artificial, sensores y sistemas autónomos confirma la rápida evolución de la agricultura de precisión en Europa. Las explotaciones agrícolas buscan cada vez más herramientas capaces de optimizar recursos, reducir costes y adaptarse a las nuevas exigencias regulatorias y medioambientales.
En este contexto, ferias especializadas como SugarBeet Expo aspiran a convertirse en puntos de encuentro clave para fabricantes, agricultores y expertos del sector, impulsando la transferencia de conocimiento y la implantación de soluciones innovadoras en campo real.
La automatización del control de malas hierbas representa solo uno de los muchos cambios tecnológicos que ya están redefiniendo el futuro de la remolacha azucarera y de la agricultura europea en general.

