Las sofisticadas soluciones robóticas de Yale Europe Materials Handling pueden ajustarse a los cambios en el entorno.

Todas las carretillas de la gama Yale robotics se pueden enlazar con un sistema de gestión de almacén y están equipadas con una interfaz con pantalla táctil para darle instrucciones al robot.

Las soluciones robóticas de Yale ofrecen también la posibilidad de funcionamiento manual con la simple pulsación de un botón.

“Muchas personas podrían creer que los robots en la logística están en su infancia,” decía Ron Farr, Warehouse Solutions Manager en Yale. “En Yale, hemos implementado tecnología y software para ofrecer sofisticadas soluciones robóticas que se pueden ajustar a los cambios en su entorno, para disponer de mayor flexibilidad que con las soluciones que requieren una infraestructura de navegación dedicada”.

Cómo interactúa el robot con su entorno

El apilador contrapesado MC-10-15 de YaleⓇ robotics puede interactuar con palés en altura y puede acceder a ellos – por ejemplo, en cintas transportadoras o estantes en segundo o tercer nivel a una altura de 1,8m. El láser delantero permite al robot detectar el palé, y el escáner de códigos de barras identifica el palé correcto para cumplimentar la instrucción.

“Los robots de Yale, impulsado por la tecnología de geoguiado de Balyo, están equipados con una avanzada tecnología de detección de obstáculos, que les permite reaccionar ante la situación que se pueda presentar,” decía Ron. “Una vez que el robot detecta la presencia de algo por delante, puede controlar su velocidad en un movimiento suave y eficiente para minimizar las paradas y los choques, reduciendo la velocidad hasta llegar a una parada completa si fuera necesario”.

Hay un escáner trasero adicional que se instala para los casos en que el apilador contrapesado deba moverse en la dirección con las horquillas por delante. Una cortina láser realiza un escaneo para detectar obstáculos adicionales por encima del suelo, mientras que otros láseres laterales proporcionan en todo momento una cobertura completa de 360 grados.

“El robot informa también a quienes están trabajando en el entorno sobre su estado, emitiendo una advertencia audio y proyectando con un foco LED un haz de luz azul sobre el suelo cuando está en movimiento. Una luz montada al nivel de la vista parpadea cuando la carretilla está a punto de efectuar un giro, y este parpadeo se hace más rápido mientras la carretilla está completando el giro” continuaba Ron.

Fácil comunicación

Todas las carretillas de la gama Yale robotics, que incluye el tractor de arrastre robotizado MO50-70T y la recogedora de pedidos de nivel bajo MO10-25, están equipadas con una interfaz basada en una pantalla táctil para darle instrucciones al robot, y todo se puede cambiar a modo manual con la simple pulsación de un botón para completar tareas fuera de los parámetros preprogramados en la carretilla.

Los operadores logísticos pueden interactuar con el robot con gestión de la carretilla en tiempo real. El software se puede integrar con los sistemas existentes de Planificación de Recursos de Empresa (Enterprise Resource Planning -ERP) y con los Sistemas existentes de Gestión de Almacén (Warehouse Management Systems – WMS).

“El software se puede utilizar para asignar tareas a cada una de las carretillas y se utiliza también para controlar el flujo de tráfico. Las soluciones robóticas se pueden enlazar con otros equipos del almacén, por ejemplo, las cintas transportadoras pueden llamar al robot para retirar un producto. Las alarmas de incendio pueden indicar a la carretilla que debe pararse en una zona segura que no obstaculice la salida de peatones”, decía Ron.

“Los Directores de Almacén pueden programar la carga de los robots, lo que permite utilizar tarifas nocturnas más baratas. Las carretillas pueden acudir a cargarse con un sistema de rotación, en lugar de hacerlo todas a la hora de la comida. Esto puede ayudar con los costes de explotación del vehículo, así como con el mantenimiento, ya que todo es muy previsibl”.

Tiempo de formación reducido

La formación de nuevos empleados puede requerir mucho tiempo, pero integrando soluciones robóticas en las compañías de las aplicaciones se puede reducir el tiempo necesario para que los nuevos empleados alcancen su velocidad de crucero.

La adopción de soluciones automatizadas puede ayudar a las aplicaciones a simplificar tareas reservadas para los empleados y a promover un entorno colaborativo. Por ejemplo, en la ejecución de flujos de trabajo en los que los productos se mueven hasta donde está el operario (“productos al operario), los empleados pueden concentrarse en recoger y empaquetar lo más rápidamente posible los pedidos de inventario que se les hace llegar con una solución robótica. El tractor de arrastre robotizado Yale MO50-70T ofrece transporte horizontal a distancias cortas y largas, y hace llegar artículos individuales como una sola unidad hasta los empleados que los necesitan.

La interconectividad también se expande a la infraestructura más amplia del almacén – los sensores situados en las cintas transportadoras pueden utilizarse para detectar palés en el extremo de la línea y pedir a la solución robotizada que recoja el palé y lo transporte a la ubicación siguiente.

Las carretillas robotizadas son ideales para la realización de tareas repetitivas, tales como el movimiento de palés en el entorno del almacén y para carga y descarga. La recogedora de pedidos de nivel bajo MO25 ofrece una transferencia eficiente en cuanto a costes y un flujo regular, sostenido y constante, atendiendo a la reposición y transporte de los productos.

“La robótica puede liberar empleados para que lleven a cabo tareas que son llevadas a cabo mejor por humanos”, explicaba Ron. “El trabajo de robots junto con humanos permite aprovechar los puntos fuertes de ambos para conseguir una mayor eficiencia tanto en la realización de tareas repetitivas como en la realización de funciones más complejas de valor añadido. También puede proporcionar nuevas oportunidades para que personas con limitaciones físicas puedan ser parte integral del proceso, ya que los robots pueden mover inventario hasta las recogedoras de pedidos y ayudar a mantener la operación en movimiento”.

Las soluciones autónomas conducen a ahorros probados en costes aumentando la eficiencia de la mano de obra, reduciendo las rotaciones de personal, extendiendo la vida de servicio de los recursos y aumentando el volumen de producción. Lo que las consolida realmente como inversión inteligente es su flexibilidad. Esta flexibilidad permite la inclusión práctica de la intervención manual, minimiza los costes corrientes en caso de pequeños ajustes en la distribución y la necesidad de suplementar futuras iniciativas tales como la Industria 4.0.” concluía Ron.

Trabajando al unísono, ya están preparadas sofisticadas soluciones robóticas Yale robotics para su despliegue en aplicaciones apropiadas, trabajando en armonía con los seres humanos para impulsar la productividad.