En el año de su 75.º aniversario, la planta de Volvo CE en Hamelín combina la tradición con la modernidad.

La planta de producción de extendedoras y asfaltadoras es sinónimo de calidad, innovación y una ambición de progreso permanente.

El 9 de noviembre de 1945 marcó el inicio de una nueva era en la construcción de carreteras. Fue ese día que Gerhard Lehmann Pottkämper y Karl-Ludwig Hupfeld fundaron ABG Allgemeine Baumaschinen Gesellschaft mbH. Solo ocho años después de empezar a producir en Hameln máquinas de pequeño tamaño, como la primera extendedora de hormigón de tipo VAS, la empresa sorprendió al mundo con su primera gran innovación. En 1953, ABG diseñó y fabricó el primer rodillo vibratorio de Alemania. Ese punto marcó el inicio de una etapa de innovaciones pioneras en lo que actualmente es la planta de Volvo en Hameln.

PEQUEÑOS PASOS, GRANDES VISIONES

Grandes, fiables y potentes: estas virtudes siguen siendo válidas hoy para la serie de extendedoras Titan, presentada por primera vez en 1965. Aquella máquina marcó un antes y un después y alcanzó una gran popularidad en todo el mundo. En la actualidad, sus sucesoras siguen utilizándose ampliamente en el sector de la construcción de carreteras. Estas máquinas siempre se han caracterizado, ayer y hoy, por su fiabilidad y sus avanzadas tecnologías.

La Titan 300 revolucionó la construcción de carreteras y situó a ABG en el primer plano internacional.

Solo 20 años después aquella empresa todavía pequeña dio un nuevo golpe de efecto: ABG lanzó la primera regla de alta compresión y ajustable hidráulicamente del mercado internacional y transformó una vez más el sector de las obras públicas.

45 años después de su fundación, ABG era sin duda uno de los grandes nombres en el sector de la maquinaria de construcción y en 1990 la empresa pasó a formar parte del grupo Ingersoll Rand. Fue una época muy marcada por la llegada de la digitalización, un terreno en el que ABG también marcaba el camino, con su sistema EPM I (gestión electrónica de la extendedora), una interfaz hombre-máquina capaz de mejorar el rendimiento de la extendedora y de ayudar a trabajar de una forma más cómoda, ágil y eficaz. En 2005 se presentó su nueva versión, el EPM II, junto con los modelos Titan 226 y Titan 326.

Ya en 1998, el EPM I, con su vanguardista sistema de control y sus intuitivos controles, transformó para siempre la actividad de construcción de carreteras tradicional.

En 2007 la empresa dio otro paso más en su camino de innovación. Volvo Construction Equipment adquirió la división de maquinaria de construcción a Ingersoll Rand, lo que incluía ABG y la planta de Hameln. A partir de ese punto, las extendedoras, asfaltadoras y compactadoras empezaron a incorporar motores Volvo. Dos años después tuvo lugar una renovación general de la planta de Hameln, un proyecto con el que la planta ganó 83.000 m² de superficie y un nuevo centro de formación.

La empresa continúa dedicando grandes esfuerzos a la innovación y el desarrollo. En 2017 se presentó la nueva serie D de extendedoras, con la tercera generación del sistema de gestión electrónica de la extendedora, el nuevo EPM III.

En el EPM III, el operador de la regla dispone de unos nuevos paneles de control externos de gran tamaño, para tener una práctica vista general de todas las funciones de la extendedora, como la nivelación.

ÚLTIMA GENERACIÓN

En la actualidad, la planta de Hameln produce principalmente extendedoras de cadenas, extendedoras de ruedas, asfaltadoras y compactadoras. Sus instalaciones de producción son unas de las más modernas del sector, con tecnologías robotizadas ultraeficientes que facilitan el trabajo a sus 500 profesionales altamente cualificados y motivados. Sin embargo, la planta de Hameln no solo confía en las últimas tecnologías para mejorar el rendimiento. La sostenibilidad es hoy más que nunca un valor fundamental. La fábrica es prácticamente neutra en CO2 y aspira a eliminar de sus procesos todo tipo de sustancias contaminantes. Y lo mismo vale para sus productos. Las extendedoras de ABG no solo son cada vez más potentes, sino que también son las más silenciosas y con un consumo más eficiente del mercado.

En Hameln se producen tres modelos de extendedoras de ruedas y nueve extendedoras de cadenas.