A finales del 2018 dieron comienzo en Múnich las obras para un nuevo parking para paliar la escasez de aparcamientos en torno al Allianz Arena.

Los dos rodillos autopropulsados BW 211 D-4 y BW 226 DI-5, del parque móvil del contratista de construcción de carreteras Abenstein Straßen-, Tief- und Pflasterbau GmbH, han creado una base perfecta gracias a su elevada potencia de compactación.

En la zona noroeste del Allianz Arena comenzaron en 2018 los trabajos para un nuevo edificio de aparcamientos con 900 plazas para turismos. El nuevo edificio viene a sumarse a los 10.000 aparcamientos que ya hay, aliviando así la presión sobre las plazas para residentes, además de permitir un tráfico más fluido antes y después de los grandes eventos, como los partidos del equipo de fútbol Bayern de Múnich. Antes del comienzo de las obras aquí se encontraba un aparcamiento para 93 autobuses. Este área mantendrá su uso hasta el momento, pero sobre ella se va a levantar un parking de tres alturas y quedará, además, directamente unido con la zona del estadio a través de una pasarela peatonal sobre las vías del ferrocarril suburbano. La empresa Abenstein Straßen-, Tief- und Pflasterbau GmbH
utilizó en esta obra dos rodillos autopropulsados Bomag: El rodillo BW 211 D-4 propiedad de la empresa y otro BW 226 DI-5 alquilado especialmente para el proyecto Allianz Arena, con tambor poligonal, pack de confort con asiento giratorio y columna de dirección ajustable. Los dos rodillos autopropulsados, durante las tres semanas de su trabajo en diciembre del 2018, destacaron especialmente en la compactación de la gravilla natural que, en capas de hasta 200 m de largo y 4 m de ancho, formó la cimentación del estacionamiento.

Las especificaciones de cimentación no solo se alcanzaron, sino que se excedieron de sobra gracias al efecto de profundidad del tambor poligonal del BW 226 DI-5.

El número 1 del sector, en todas las categorías de peso

Todas las obras tienen algo en común: El subsuelo tiene que tener la debida resistencia. Por eso, los rodillos autopropulsados desempeñan un papel esencial en el proceso de construcción. Pero existe una gran variación en los requisitos planteados. Quién construya junto a un edificio histórico protegido tendrá que compactar de modo diferente al de la construcción de carreteras en terrenos sin urbanizar. Bomag ofrece una amplia gama de rodillos autopropulsados para demandas de todo tipo y, desde hace años y en todo el mundo, es un socio fiable y experimentado, además de líder tecnológico. En los terrenos de Allianz Arena trabajaron dos rodillos autopropulsados para trabajos de compactación medianos (el BW 211 D-4) y pesados (el BW 226 DI-5). Estos modelos D son absolutamente idóneos para compactar materiales ligados hidrúalicamente, arena, gravilla, grava, así como suelos de cohesión débil y rocas. Los dos rodillos autopropulsados resultaban por eso ideales para la aplicación en el antiguo terreno de estacionamiento. Estos rodillos demostraron toda su valía, especialmente en la compactación de capas gruesas y en la postcompactación de la capa ya existente en los cimientos del parking. La entidad adjudicadora incluyó el BW 226 Di-5 específicamente en la licitación a la vista del especial efecto de profundidad del tambor poligonal y también por el oscilador dirigido BVC que lleva incorporado en el sistema Variocontrol.

El tambor poligonal y Variocontrol aseguran un efecto de profundidad óptimo

El tambor poligonal está formado por tres elementos de tambor octogonales en posición adyacente y axial, que se sitúan con un desfase con respecto al elemento contiguo. En total, el tambor poligonal tiene 24 segmentos de placa y 24 segmentos de unión en forma de cuña. A diferencia del tambor redondo, en el que durante el ciclo de rodadura no cambia la dirección de actuación de la fuerza, el especial efecto de compactación del tambor poligonal está basado en un cambio permanente de la dirección de la fuerza de los segmentos de placa y en cuña. En la zona de contacto, los segmentos de placas ejercen un mayor cono de presión que los tambores redondos, mientras que los segmentos en cuña siguientes generan presiones pico muy elevadas, con efectos de amasado y cizallamiento muy eficaces y mayores que los de un rodillo de pie apisonador.

La combinación de una presión pico y fuerzas de empuje se traduce en una distensión superficial del suelo que facilita la compactación y la evacuación del aire. Asi no se forma, como con los tambores redondos, una capa superior dura que obstaculiza la compactación. Se crean de este modo las condiciones para el contacto posterior con el segmento de placa y, con ello, para un gran efecto de profundidad. Como los tres elementos de tambor están colocados en posición desalineada entre sí, se excluye prácticamente el reblandecimiento lateral del suelo. Los anillos soldados en los bordes exteriores del tambor impiden que este último se vuelque cuando el elemento central se encuentra justo sobre el borde, permitiendo asimismo un traslado rápido sobre terrenos estables.

Todos los tambores poligonales están, además, equipados con el sistema Variocontrol. Se trata de un sistema excitador que genera oscilaciones dirigidas, dotado también de un sistema de autorregulación que detecta y regula la energía necesaria durante el proceso de compactación. El ajuste automático del oscilador dirigido se adapta permanentemente a la amplitud relevante para la compactación. La máquina comienza con una amplitud muy elevada, para impulsar la compactación en profundidad, y la va reduciendo automáticamente a la medida precisa según progresa la compactación, sin que el tambor pase al perjudicial modo discontinuo. Además del reglaje automático, también tiene un modo de funcionamiento manual con seis direcciones de vibración, para ejecutar aplicaciones de compactación determinadas con una amplitud ajustada fija.

Valores de compactación de hasta 300 MN/m2

La combinación de un tambor poligonal y Variocontrol ofrece muchas ventajas para el conductor de la máquina. La regulación del valor meta del sistema de Variocontrol refuerza aún más el gran efecto de profundidad del tambor poligonal. El rodillo autopropulsado BW 226 DI-5 se utilizó, principalmente, en los cimientos del edificio de aparcamientos, donde se requería una compactación selectiva, pero intensa. Con el fin de no dañar los cimientos, mediante el selector de la máquina se ajustó el modo automático en un valor objetivo de 45 MN/m2. El conductor podía leer en ell indicador integrado en la pantalla los valores de compactación momentáneos, para así realizar los retoques de compactación posteriores que hicieran falta. Con esta máquina, sin ajuste de valores objetivo, se podían obtener en el modo manual valores por encima de 300 MN/m2 sin que ocasionar un exceso de compactación ni dañar los cimientos. Una vez que el BW 226 DI-5 obtuvo con su tambor poligonal el valor de compactación deseado, se utilizó el BW 211 D-4 para los últimos retoques estéticos en la pasada final. Se encargó entonces de dejar una superficie especialmente lisa e igualar las ondulaciones que quedaron por los elementos octogonales del tambor poligonal.

Variocontrol es muy popular entre los conductores gracias a su indicador de compactación, fácil de utilizar y bien visible, situado en el panel de instrumentos. Adicionalmente a la medición al compactar, en la última pasada se realizó otra medición con Terrameter de Bomag y se imprimió a continuación el resultado final de la compactación con la impresora que tiene la máquina. Con una placa de carga en el rodillo autopropulsado, se efectuó después una comprobación, con su impresión correspondiente del resultado. Con todo ello, Bomag permite dejar constancia del resultado de la compactación, de forma cómoda y precisa in situ.

Excelente capacidad de ascensión

Los rodillos autopropulsados de Bomag son los verdaderos reyes de la montaña. En la versión D, que es la que se utilizó en la obra del estadio Allianz Arena, son capaces de subir pendientes de hasta el 53 %. Slip Control, el control de deslizamiento manual permite adaptarse selectivamente a las condiciones del suelo. Los ejes traseros tienen un diferencial NoSpin con bloqueo automático hasta el 100 %.

Esta extraordinaria capacidad de ascensión aportó no una, sino varias ventajas en la obra. Gracias a ella, tanto el BW 226 DI-5 como el BW 211 D-4 pueden desplazarse y maniobrar sin complicaciones en zonas excavadas. Esta gran capacidad de avance en pendientes les permitió además trabajar directamente en los cimientos. Para realizarlos se excavaron varios metros de terreno y se rellenaron luego con gravilla natural procedente de la región de Múnich. Luego, el BW 226 DI-5 compactó sin dificultad con un valor objetivo de 45 MN/m2 las capas de áridos de 1 m de espesor.

Un equipo ganador no se cambia

La razón: Para evitar un cambio innecesario del suelo, Goldbeck, el contratista general, ya había optado por una compactación en profundidad en una fase temprana del proyecto. En cooperación con Bomag y el subcontratista Abenstein, en la licitación se exigió explícitamente un tambor poligonal, debido a su especial efecto de profundidad. La máquina elegida fue el rodillo autopropulsado BW 226 DI-5 de Bomag, que se alquiló para la duración del proyecto, como complemento del BW 211 D-4.

El jefe de obra y el conductor expresaron una gran satisfacción por el rendimiento de los rodillos autopropulsados de Bomag. El jefe de obra hizo especial hincapié en la gran compactación y profundidad del efecto del tambor poligonal del BW 226 DI-5. También le convencieron la regulación por valor objetivo del sistema Variocontrol y la facilidad de uso que presenta. El maquinista, por su parte, se mostró encantado con la buena visibilidad que tenía desde el puesto del conductor. En las zonas marginales de los cimientos, específicamente, la buena visibilidad resultó muy útil para no perder nada de vista. El asiento giratorio así como la columna de dirección regulable permiten además ajustar una posición de asiento especialmente ergonómica y mejoran la visión durante los trabajos en los cimientos. Los faros de trabajo adicionales en el techo facilitan además los trabajos nocturnos y al atardecer. Aseguran una iluminación suficiente en condiciones de oscuridad. Los dos rodillos de Bomag, gracias a su óptimo rendimiento de compactación y efecto de profundidad, así como al tambor poligonal del BW 226 DI-5 y la elevada capacidad de subir pendientes, crearon una sólida base para el nuevo parking en el estadio muniqués Allianz Arena.