Las máquinas de intralogística que trabajan dentro de cámaras frigoríficas se resienten por el contraste de temperatura entre el interior y el exterior, pero también por el estilo de conducción de los operarios. Además de preparar las carretillas retráctiles FM-X para el frío, STILL se asegura de que el equipo cuente con el asesoramiento necesario para que sus vehículos permanezcan siempre en perfecto estado.

En el momento de trabajar en una cámara frigorífica es vital conocer la operativa exacta y controlar el tiempo que la máquina pasa dentro y fuera; algo que evita la condensación y el deterioro de los componentes. En el caso de que esto suceda, tras haber dejado el vehículo a temperatura ambiente, habitualmente es necesario esperar a que la condensación desaparezca. Otra opción es dejar la máquina permanentemente dentro, equipándola con cargadores auxiliares. Algo que con las FM-X de STILL ya no es necesario porque están completamente preparadas para permanecer en la cámara frigorífica.

Las STILL FM-X para el frío integran aceites compatibles para almacén frigorífico que protegen el sistema hidráulico y los mecanismos. Además, incorporan placas térmicas, juntas especiales para piezas hidráulicas y resistencias de calefacción que mantienen los principales componentes en la temperatura de trabajo. Pero no solo eso, además STILL toma medidas preventivas para evacuar el agua condensada e impedir que afecte al sistema eléctrico y acaba la maquinaria con pinturas que soportan el frío y evitan la oxidación.

Extremo confort en cabina

Las carretillas retráctiles FM-X pueden equiparse con dos tipos de cabina: una para trabajos esporádicos dentro de la cámara y otra para un uso permanente en el interior. En este último caso, la cabina especial para almacén frigorífico hace que el operario trabaje a una agradable temperatura. Las cabinas calefactables constan de piezas de chapas de acero con un aislamiento térmico en la cara interior y dobles vidrios, también calefactados. En la cabina, el conductor puede ajustar los tres módulos de calefactores independientes a través de un termostato de uso sencillo e intuitivo y puede comunicarse con el exterior siempre que lo necesite mediante un sistema de interfono.

Mantenimiento y uso correcto a bajas temperaturas

Cuando la carretilla retráctil trabaja en ambos ambientes, tanto dentro como fuera de la cámara frigorífica, son imprescindibles las buenas prácticas. Para conseguirlo, STILL recomienda seguir una serie de pautas, como por ejemplo dejar las carretillas retráctiles FM-X en la zona del almacén frigorífico y permitir que operen fuera durante unos breves minutos.

En el momento de regresar a la cámara frigorífica es imprescindible esperar a que la condensación de la humedad desaparezca por completo. De lo contrario, es habitual que el agua condensada se congele y bloquee los componentes móviles del vehículo.

Llevar a cabo un mantenimiento periódico —a las 6 semanas o 250 horas de funcionamiento, o incluso antes si se trabaja durante varios turnos— es esencial para que las FM-X operen al máximo rendimiento.

Comprobaciones semanales

La inspección es especialmente importante si se opera en condiciones extremas. Realizar un chequeo semanal ágil pero minucioso de la carretilla retráctil FM-X permitirá detectar de inmediato cualquier fallo en sus componentes.

Verificar el funcionamiento de todos los equipamientos, prestando atención a la calefacción, termostato de desconexión, dispositivos de frenado o ruedas, permitirá una anticipación ante cualquier imprevisto. Los asesores de STILL también aconsejan supervisar el estado general de rodillos, piezas deslizantes, púas de las horquillas, cadenas, piñones, juntas atornilladas, juego de la dirección, ajuste de la cadena de dirección y sistema hidráulico. 

Por último, si queremos alargar la vida útil de las carretillas retráctiles, STILL sugiere que nos detengamos a engrasar la máquina según el plan de lubricación y la tabla de lubricante. Una limpieza diaria de la luna frontal, con abundante agua, trapos blandos y limpiadores sin alcohol o ácidos que puedan dañarla, contribuirá a que las FM-X sigan siendo, tal y como fueron diseñadas, unas carretillas imbatibles al frío y a las condiciones extremas.