Una grúa de construcción móvil Liebherr MK 88 Plus de la empresa holandesa de alquiler de grúas Boekestijn estuvo en funcionamiento durante tres meses en Rotterdam para la construcción de una nueva planta para reciclar material asfáltico.

Cabe destacar: la grúa flexible funcionó continuamente en modo de potencia en el sitio de construcción en la metrópolis portuaria holandesa.

Ahorro de espacio: había espacio limitado disponible para el MK 88 Plus de Kraanverhuur Boekestijn cuando trabajaba en la construcción de una planta de reciclaje en Rotterdam.
“Nuestras grúas de construcción móviles MK tienen una demanda creciente en sitios que requieren bajas emisiones de ruido”, informa Lianne Boekestijn, luego de completar su asignación de grúas en el distrito industrial de la ciudad portuaria de Holanda Meridional. El operador de grúa Danny van Vliet pudo realizar el trabajo allí con su grúa de construcción móvil Liebherr exclusivamente en funcionamiento eléctrico y, por lo tanto, sin ruido de motor ni emisiones contaminantes. Durante los meses de verano, el MK 88 Plus de Kraanverhuur Boekestijn ayudó a construir una planta de 25 metros de altura para el reciclaje de asfalto. El MK 88 Plus estuvo en funcionamiento continuo, desde la estructura de acero y el montaje de componentes de la planta hasta el revestimiento del edificio de nueva construcción.

Bajo nivel de ruido y bajas emisiones: la grúa de construcción móvil de Liebherr se alimentó con electricidad del lugar durante todo el período de funcionamiento. Aquí, el operador Danny van Vliet aprovecha la energía para su grúa de la fuente de alimentación del sitio.

Programas de dirección para una buena maniobrabilidad y un reposicionamiento rápido de la grúa

Como el espacio disponible para la operación continua de la grúa era limitado en el sitio de la planta, la grúa de construcción móvil de cuatro ejes era perfecta para el trabajo en cuestión. “La MK 88 Plus era la grúa adecuada para esta tarea gracias a su capacidad para cambiar de ubicación rápidamente, lo que se debe a su excelente maniobrabilidad”, explica Lianne Boekestijn. Pero la altura de la torre de algo más de 30 metros también fue decisiva para la realización de la obra, durante la cual la grúa debía poder levantar cargas de hasta 6,2 toneladas.