Este año, los tres premios más prestigiosos de Atlas Copco reconocen el desarrollo de un secador desecante innovador con claros beneficios para el cliente, un nuevo modelo de negocio para hacer crecer el liderazgo de mercado en los mercados de vehículos eléctricos y baterías, y una alternativa modo de transporte que permite la reducción de CO₂, menores costos y envíos más rápidos.

“Todos los ganadores han demostrado cómo aportamos valor a nuestros clientes e impulsamos el desarrollo”, dijo Mats Rahmström, presidente y director ejecutivo de Atlas Copco Group. “Se les premia por su excelente trabajo en equipo y sus importantes esfuerzos a la hora de encontrar nuevas formas de mejorar los productos y procesos para garantizar que contribuimos a un mañana mejor”.

El premio John Munck, establecido en 1988, se otorga cada año para recompensar a la persona o grupo de personas que hayan producido la mejor contribución al desarrollo técnico innovador durante el año. Este año, el premio se otorga a Chiara De Timmermann, Carlo Lammers, Jan Norz y Wouter Van Dijck por desarrollar un secador desecante innovador. El secador desecante Cerades, recientemente desarrollado y patentado, tiene una mejor eficiencia energética, un rendimiento más estable, no se contamina por la descomposición del desecante y ocupa menos espacio. El producto se utiliza donde la calidad del aire y la baja humedad en el sistema de aire comprimido son importantes.

El premio Peter Wallenberg Marketing and Sales Award, establecido en 1996, se otorga cada año para recompensar el excelente arte de vender, así como el desarrollo y la implementación de campo de métodos de ventas de marketing más avanzados y adaptados al cliente.

El premio de este año se otorga a un equipo de varias divisiones por desarrollar y ejecutar un nuevo modelo de negocio global para aumentar el liderazgo del mercado en los mercados de vehículos eléctricos y baterías. Los miembros del equipo ganador son Wen Hao Jin, Tilo Trumpp, Nick Tabak, Marie Szymanski y Chris Hauff.

El Premio a la Excelencia Operacional Giulio Mazzalupi, promovido en 2018, tiene como objetivo recompensar a una persona o un equipo por contribuciones significativas de mejora y ejecución de procesos destinados a entregar productos o servicios a los clientes de la manera más satisfactoria, sostenible, rentable y oportuna.

El premio de este año es para Alexander Irchin y Oezkan Dimir, quienes han encontrado una manera de dejar de usar el transporte aéreo. En su lugar, utilizan el transporte ferroviario, que es más económico cuando se envían bombas pesadas que pesan más de 150 kilogramos, además de piezas semiacabadas como componentes y rotores, desde Colonia en Alemania a Tianjin, China, para la producción y distribución local. El transporte ferroviario equilibra los costos, la velocidad y el impacto ambiental mejor que el transporte aéreo y marítimo y ha asegurado un suministro constante en tiempos de restricciones pandémicas.